LA PAZ QUE TODOS QUEREMOS

urioste

No queremos una paz producto de un decreto. No queremos una paz producto de unas firmas, o de un irremediable acuerdo. No queremos una paz producto de que ya no aguantamos. No queremos una paz producto de que no nos queda otra alternativa.

Queremos una paz producto de la convicción de que hay que crear una nueva nación, a través de una convivencia nacional donde el criterio no se “mandar” sino servir, no la “imposición” de la autoridad, sino la búsqueda de lo mejor para todos.

Queremos una paz y un país donde el “puesto” que tengo, no sea para aprovecharme yo, sino para provecho de los demás. Una paz donde las armas y los hombres armados no cuenten para ser importante ni para ser temido. Que todos realicemos que es agradable ser importante, pero más importante es ser agradable y servidor de los demás.

Queremos una paz donde el hombre y la mujer sean respetados no por lo que tienen sino por lo que son. Una paz donde el “ser” valga más que el “tener”.

Queremos una paz que nos lleve a compartir y vivir la solidaridad, manifestada en el amor y la justicia social. Una paz que mire en todo hombre y en toda mujer un hermano, porque Dios es Padre de todos.

Queremos una paz producto de la conversión y de una nueva mentalidad. Queremos una paz producto de un nuevo estilo de hombre y mujer, de nuevo estilo de gobernante, de un nuevo estilo de jefe.

Queremos una paz que pueda enterrar las armas para siempre, como el último cadáver que ha dejado la guerra.

 

Mons. Ricardo Urioste

 

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